Archive for 10 abril 2011

Impresiones de Retro Encounter

10 abril, 2011

Ayer sábado 9 de Abril me acerqué con mi hermano y un colega al Retro Encounter, feria de informática y videojuegos retro en la Universidad Politécnica de Madrid (Vallecas City). Nos lo pasamos muy bien cotilleando en los diversos stands, jugando a un montón de cacharros y descubriendo cosillas. Vimos a la gente de AUMAP, a los chicos de Retroworks, a los de Fase Bonus…

En lo que respecta a Master System poca cosa, en estas ferias los ordenadores de 8 y 16 bits son las estrellas (lógico por otra parte por la gran escena que tienen) y la humilde consola de Sega no resulta demasiado atractiva para el público, aunque evidentemente algunas cosillas había.

En el stand de Fase Bonus tenían una Master System II modificada para correr en 60 HZ con un led incorporado, la verdad, bastante curiosa. Yo me animé a probarla un poco y jugarme el primer nivel del Shinobi, si me pongo me lo paso 😉

Me llamo la atención también este enmarcado del clásico catálogo de Master System, puede parecer una gilipollez pero la verdad es que quedaría muy bien en la pared de mi cuarto, tengo docenas de estos por casa. Supongo que lo habrán escaneado retocándolo un poco con Photoshop para eliminar el “efecto doblado”, podría haberlo comprado pero económicamente no merece tanto la pena porque lo puedo hacer yo mismo, eso si, me parece bastante original.

Como había mercadillos, aproveché para buscar algunos juegos de Master que no tuviera en mi colección (que a día de hoy asciende casi a los 130 títulos). Me pillé el Gain Ground que a pesar de ser un título bastante típico no poseía hasta ahora y un Incredible Hulk bastante menos común de ver. Le pregunté al tío que los vendía y me dijo que ambos estaban completos con instrucciones, me fíe de él y no lo miré, así que se los pagué (no eran caros, eso si) y continúe mi marcha. Al rato me da por abrirlos y al de Hulk le faltaban las instrucciones. El cabrón me tangó bien. Pensé en volverme y pedirle mi dinero por lo militar o lo civil pero suponiendo que iba a haber bronca preferí no liarla en un ambiente tan bueno como el que se respiraba en la feria. Aquí una foto de los juegos.

Estoy pensando que el año que viene si estoy vivo y tengo tiempo y ganas igual puedo montar un pequeño stand de Master System Crew, llevando varias teles, máquinas, una colección grande para que la gente pueda jugar, organizar algún torneo a algún juego etc. Quizá no pueda enseñar nada “nuevo” que impresione a la gente pero si montar un stand interactivo donde la gente pueda jugar y sobre todo darle espectáculo al tema. Poner un proyector, montar catering con bebercio, hacer participar a la peña y en definitiva entretener que es de lo que se trata,  para ello es necesario que se celebre Retro Encounter 2012 (o Retro Madrid). De momento dejo la idea en standby.

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The Ninja

4 abril, 2011

Ninjas, samurais, kenshins, ronins y demás machotes armados procedentes del país del sol naciente (al que le mandamos el mas fuerte de los abrazos desde este humilde blog) han sido un tema constante en la historia de los videojuegos. El hecho de que Japón sea la cuna del entretenimiento electrónico ha universalizado la imagen de estos guerreros hasta convertirlos en iconos pop. Evidentemente, la Master System tiene un buen número de juegos protagonizado por este tipo de personajes: Shinobi, Kung fu Kid, Ninja Gaiden, Shadow Dancer…hoy vamos a hablar de uno de los primeros títulos que salió al mercado para la 8 bits de Sega bajo esta temática: The Ninja.

Como muchos otros títulos de la Master el juego es una adaptación de un Arcade, concretamente de “Ninja Princess” conocido como “Sega Ninja” fuera de tierras niponas. Diseñado originalmente para el Sega System 1 en 1985, el juego tuvo dos conversiones que salieron al mercado en ese mismo año para MSX y SG-1000, la primera consola de sobremesa de Sega. Se trata de un run and gun en perspectiva cenital protagonizado por una valiente fémina Ninja que armada con shurikens ha de recorrer una serie de escenarios en pos de acabar con un tirano que está sometiendo a su pueblo.

Un año más tarde, en 1986, Sega hace una nueva adaptación para su Mark III que se lanzaría meses más tarde en USA y Europa siendo conocida en occidente como “The Ninja” introduciendo algunas modificaciones consistentes en cambiar el género del protagonista que pasará a ser un ninja masculino, rediseñar algunos niveles cambiando el orden de estos respecto al arcade y añadir un objetivo adicional al juego en el cual no solo tendremos que avanzar a través de las distintas fases sino además recoger una serie de rollos que se hallan escondidos, encontrarlos será imprescindibles para terminar la aventura.

Los cambios conllevan que el trasfondo de la historia del juego también se modifique levemente. El prota machote, llamado Kazamaru recorre las 13 fases que componen el juego no solo para devolver la paz a la región de Ohkami sometida por el maloso de turno (de nombre Gyokuro) sino también para rescatar a la princesa que ha sido secuestrada por este. En el arcade original la fémina protagonista no tiene ningún tiarrón suspirando por ser rescatado por su amada mientras aguarda con esperanza en una fría mazmorra. Tampoco recuerdo que Samus Aran, Lara Croft ó Great Gianna tengan que rescatar a sus chicos/novios ¿por qué las pocas veces que una mujer es protagonista de un juego el objetivo de este casi nunca es rescatar a su pareja siendo este un tema más que recurrente y repetido cuando al que manejamos es varón? No me olvidó de alguna honrosa excepción como el Phantis de Dinamic pero en general parece que el que una hembra le eche ovarios y se juegue el pellejo por un mierdecilla es demasiado feminista, en fin sigo con “The Ninja” que me voy del tema…

El control del juego es sencillo, adaptado al pad de Master System. Con el direccional manejamos a nuestro prota mientras que cada uno de los botones sirven para lanzar cuchillos a nuestros enemigos en la dirección hacia la que mira el personaje o a su reverso según el botón que pulsemos. Además si presionamos ambos botones simultáneamente Kazamaru se hará invisible por un corto espacio de tiempo. Esta habilidad nos es útil para esquivar armas enemigas, elementos dañinos, etc. aunque no podemos atravesar sitios sólidos como muros, árboles, casas, etc.

El planteamiento de las fases es desde una perspectiva cenital (similar a Secret Command) aunque no todas estas son de scroll vertical abajo-arriba, existiendo algunas en scroll horizontal izquierda-derecha ó derecha-izquierda e incluso alguna con scroll diagonal. En principio el juego puede parecer repetitivo pero el hecho de que cada escenario tenga algo distinto hacen de The Ninja un título bastante variado. Así tendremos una fase donde debemos evitar las rocas que caen por una montaña, otra en la que atravesamos una aldea esquivando una estampida de caballos salvajes, un río que tendremos que cruzar saltando de tronco en tronco o una fase en la que hemos de escalar el muro que protege el castillo de Ohkami para acceder al mismo

A lo largo de cada nivel encontraremos, como es habitual, una serie de enemigos que nos impedirán el paso, ninjas, samurais, lobos, etc lógicamente tendremos que reducir su presencia a base de lanzamiento de cuchillos. El número de malos en cada escenario es limitado y como estos aparecen en grupos de 4 ó 5 lo ideal para completar la fase en cuestión con éxito es ir avanzando poco a poco y utilizar de vez en cuando el lanzamiento “de reverso” mientras huimos. Al final de cada nivel no espera un enemigo final al que no basta un solo disparo para derrotar sino que debemos asestarle varios toques para poder derrotarlo, el cabronazo es siempre el mismo (excepto en la última fase donde nos encontramos con Gyokuro) y responde al nombre de Ninniku (aka Cabeza-Cebolla).

Repartidos por todo el juego se hallan una serie de rollos de colores, los rojos nos proporcionarán un disparo más poderoso: estrellas ninjas que pueden acabar con más de un enemigo a la vez y que son bastante útiles para tener un buen “Ratio de disparos” que se nos muestra al final de cada fase (enemigos abatidos sobre disparos realizados), los rollos azules darán mayor velocidad a nuestro personaje, mientras que los rollos verdes que se hallan ocultos y que solo aparecen si se dispara o se pasa sobre el área donde estos están son imprescindibles para acceder a las tres últimas fases del juego y poder terminarlo, si no poseemos los cinco rollos al terminar la décima fase el juego nos hace retroceder a la primera fase donde se encuentre algún rollo no recogido. Además el contenido de este rollo nos dará alguna pista para poder acceder a la habitación secreta donde se encuentra el maloso final.

A nivel jugable hay que señalar que el grado de dificultad es elevado, disparos por todos lados, elementos que te matan como las rocas o los caballos, gran cantidad de enemigos y otras cosillas hacen de The Ninja un juego de ritmo frenético y en el que hay que aprenderse bien los niveles para poder avanzar un poco más en cada partida, pero eso no es lo peor. El requisito de los cinco rollos verdes es realmente lo que hace jodido el asunto, si a una dificultad ya de por si alta le añades el tener que estar buscando rollos escondidos en medio de “la nada” te queda un desafío altamente complicado y un pelín desesperante. De todas formas no es imposible, doy fe de que mi tío se lo pasaba con la gorra cuando yo era pequeño, eso si, sus horas de paciencia le echó para descubrir los rollos y dominar cada fase.

En lo que respecta al apartado técnico el juego es bastante normalito, graficamente tenemos un utilizado de la paleta de colores algo pobre con sprites simplones. El sonido no es muy allá, melodías pegadizas procedentes del chip Texas Instruments que suenan a eso, a Master System. Quizá el punto fuerte sea el scroll que en mi opinión es bastante suave y correcto pero en definitiva el juego no “mata” tecnicamente. Se ha de valorar es que de 1986 claro.

Resumiendo, The Ninja es un juego decente sin ser sobresaliente, con una dificultad elevada y que gustará a aquellos amantes de los juegos clásicos que disfrutan con los desafíos. Yo, siendo sincero lo jugué mucho de pequeño y no conseguí terminarlo. Eso sí, los emuladores y sus savestates han hecho que mi “yo” adulto se desquite 😉 .

Nota MSC: 6,5