Archive for 19 marzo 2010

Strider

19 marzo, 2010

En 1987, cuando nuestra querida Master System llegó al mercado europeo la publicidad que aparecía en las revistas de videojuegos de aquel entonces (dedicadas casi exclusivamente a los juegos para microordenadores) definían a la máquina nipona con el eslogan “Los videojuegos Sega son como los de los recreativos para tu casa”. En la España de aquellos años, Ataris y Nintendos aparte, el significado de la palabra “videojuego” nos remitía directamente a micrordenadores o recreativas, juegos pixelados en 8 colores y con un control que muchas veces dejaba mucho que desear o espectaculares y coloridas producciones que dejaban al personal boquiabierto, imperecedero entretenimiento casero o efímero placer electrónico de pago. Si, las recreativas eran más chulas pero funcionaban con monedas y no podíamos jugar en casa con ellas.

Bien es cierto que algunos de los arcades del momento se llevaban a las pantallas de los micros, pero la diferencia solía ser abismal, no era lo mismo jugar cuatro personas al Gauntlet en una pantalla gigante a todo color que jugar uno solo en un pixelazo Amstrad 464 con monitor verde. No era lo mismo jugar al Rygar en recreativa que al Rygar de Spectrum. La aparición de Master System y NES supuso el poder disfrutar de los juegos de las recreativas en conversiones mucho más cercanas al original, aunque seguían sin ser perfectas. Entre finales de los 80 y los primeros 90 pudimos disfrutar en la 8 bits de sobremesa de Sega de juegos como Out Run, Shinobi, Double Dragon o After Burner, algunos de ellos desarrollados por la propia Sega. La mayoría de las conversiones eran brillantes, aunque no todas, hoy les presentamos una que no fue especialmente satisfactoria, aunque tampoco se la puede calificar de truño total: Strider.

Originalmente, la historia de Strider Shiryu fue concebida como un manga de ambientación ninja-futurista que salió en Japón en 1988, paralelamente a éste Capcom se interesó en realizar un videojuego basado en el personaje protagonista resultando un año después, en 1989, un Arcade denominado Strider. Las diferencias entre el manga y el juego son notorias aunque hubo otra versión para NES en la que se respetó más la línea original de la historia en papel y viñetas. El Arcade se convirtió en todo un éxito y fue trasladado a numerosos sistemas en los años sucesivos. La trama del juego nos lleva al año 2048 y a un grupo de cyberninjas llamados Striders de los cuales a Hiryu, el más joven y mejor preparado se le encarga la misión de acabar con la tiranía del Gran Maestro Meio, líder de una organización rebelde con sospechosas influencias soviéticas. Bajo este argumento nos encontramos con un juego que combina lo mejor de los beat’em up de machacar todo lo que se mueva y las plataformas clásicas. El jugador controla a Strider Hiryu en cinco escenarios diferentes (La Ciudad de Kazan, Siberia, La fortaleza aérea Ballog, el Amazonas y la base donde se oculta Meio) ayudado de su espada de plasma y de algunas ayudas robóticas eventuales, nuestro prota puede saltar y deslizarse por el suelo haciendo gala de una gran agilidad, podemos ser heridos hasta cuatro veces hasta que perdamos una de las tres vidas con las que comenzamos el juego. En cada fase aparecerán diversos enemigos, esbirros de Meio que nos complicarán un poco las cosas, todos ellos pueden ser destruidos con un solo golpe de nuestra espada láser excepto los “jefazos”, el juego se distingue de otros del mismo género en que suele haber 2 ó 3 enemigos “gordos” en cada nivel en vez de uno como es habitual. Así y todo el Arcade se distingue por un ritmo frenético y una gran jugabilidad.

Pero…la versión de Master System es otro cantar, reprogramado por Sega (el arcade original es de Capcom como indiqué anteriormente) en 1991 muestra un aspecto gráfico más, evidentemente, limitado, sprites más pequeños, movimientos un pelín más lentos y menos fluidos, en fín, lo que cabe esperar de una conversión a una máquina de 8 bits pero en un tono muy gris, simplón y frío, como si el juego no tuviera alma, sin embargo da la sensación de que con un poco más de empeño podría haber sido una versión más digna. Pasamos a enumerar los principales fallos:

Los enemigos nos atacan de uno en uno y son escasos al contrario que en el arcade (y en las versiones de Mega Drive y PcEngine) donde el ritmo de aparición de enemigos era frenético, lo que convierte al juego en un paseo militar, nunca veremos a más de dos personajes en la pantalla a la vez: Strider Hyryu y algún enemigo, nada más. Además los niveles se encuentran “capados”,  faltan muchos detalles de la versión arcade y son bastante más cortos. También se echan en falta algunos power-ups que aparecen en la versión original y no en la de master.

El tiempo que nos dan para completar cada fase es muy escaso, si no avanzamos con rapidez, podemos perder una de nuestras vidas facilmente.

Determinados enemigos finales no tienen una rutina clara para ser vencidos lo que hace que un juego a priori muy sencillo tenga puntos en los que nos “atasquemos” y continuar sea más una cuestión de azar que otra cosa.

El sonido es el del arcade adaptado al Generador de Sonido Texas Intruments de la Master, en todos los niveles se repite la misma melodía que acaba cansando.

A pesar de que existen esos “pequeños escollos” y del problema del temporizador de cada nivel, por lo demás el juego es muy sencillo y muy corto, aquí tenemos un video del colega cristfc en el que se termina el juego en menos de 10 minutos.

Tampoco quiero decir con todo esto que Strider sea un mal juego, sin duda hay cosas peores para la 8 bits de Sega, pero nos deja una sensación de tristeza, de “quiero y no puedo” o más bien de “no quiero” que deja que pensar si realmente habría costado mucho pulir los defectos y crear algo más solido, algo que hubiera hecho justicia al nombre de Strider y al nombre de Master System.

NOTA MSC: 5,5

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Secret Command

9 marzo, 2010

Las películas de acción llevan lustros engañándonos, contándonos historias irreales y fantásticas de soldados extraordinarios que son capaces de acabar ellos solitos con ejércitos enteros. En el mundo real un solo hombre (o dos, o tres) que se enfrentara en solitario a regimientos enteros de terroristas o mercenarios malosos tendría menos futuro que Calimero en los huevos Kinder.

La relación videojuegos-cine es casi tan vieja como la propia historia del entretenimiento electrónico, no es de extrañar por tanto que la idea del valiente soldadito que se infiltra en las lineas enemigas fuera trasladada pronto a las pantallas de consolas y microordenadores, resultando algunas tan brillantes como los clásicos Green Beret, Commando o Ikari Warriors de mediados de los 80. Siguiendo el estilo de estos dos últimos títulos en 1986 Sega lanza en Japón Ashura, un arcade estilo run&gun (de avanzar y disparar a todo lo que se mueva) en perspectiva aérea en el que el objetivo es completar seis niveles mientras arrasamos a nuestros enemigos, liberamos prisioneros y esquivamos las balas que vuelan hacia nosotros desde todos lados.

El juego salió originalmente en Japón en Noviembre de 1986 con el nombre de Ashura, desarrollado por la propia Sega como la mayoría de los lanzamientos para Master System en los primeros años de vida de la consola. El título recibe el nombre del protagonista del juego: Ashura, el intrépido guerrillero que se enfrenta a malvadas milicias enemigas, opcionalmente un segundo jugador puede controlar a Bishamon, leal compañero de Ashura, resultando una divertida experiencia en modo cooperativo para dos jugadores a la que nuestra querida 8 bits no nos tiene demasiado acostumbrados. Tanto el diseño de los sprites como los nombres de los personajes protagonistas (basados en la cultura budista) tienen un claro toque oriental en la versión japonesa ¿Qué tiene esto de raro si el juego está hecho en el país del sol naciente? Pues bien, lo chocante del tema es que unos meses después del lanzamiento en Japón y aprovechando el tirón mediático de Stallone en general y de las pelis de Rambo en particular Ashura es lanzado al mercado en Estados Unidos con el nombre de Rambo First Blood Part II utilizando la licencia del segundo filme del popular personaje, el juego es exactamente igual salvando ciertos detalles como las melodías que fueron cambiadas por unas similares a la de la película homónima y el diseño de los sprites, Rambo y su compañero Zane lucían mucho mas occidentalizados y fieles al filme que en la versión original, en la imagen podemos observar la diferencia entre ambos diseños. Otra diferencia importante son las imágenes que aparecen después de completar un nivel, mientras en la versión japo aparecen motivos relacionados con la cultura japonesa y budista en Rambo First Blood Part II las imágenes guardan relación con la película.

Un poco después del lanzamiento en los USA, el juego sale en Europa bajo el nombre de Secret Command, debido a problemas con la licencia de la película no pudo ser comercializado como un juego de Rambo en el viejo continente, de esta forma los personajes y la historia del juego son los mismos que los de Ashura aunque los sprites y los protas son los de la versión americana…un lio vamos.

Pero centrémonos en el juego en sí mismo, como ya hemos comentado se trata de un arcade en perspectiva aérea en el que el objetivo es avanzar verticalmente por la pantalla mientras acabamos con los enemigos, estos son ilimitados, es decir, si nos quedamos quietos en un sitio cargándonos esbirros a diestro y siniestro aparecerán más y más según vayan siendo destruidos lo que provoca que muchas veces sea más efectivo avanzar esquivando el fuego hostil que centrarnos en acabar con todo kiski, el movimiento del protagonista tiene algún pequeño fallo como el no poder disparar hacia atrás, aunque cuando se le coge la dinámica al juego no resulta demasiado importante. Para nuestra empresa disponemos de dos armas un fusil M-60, y flechas explosivas, el primero tiene munición ilimitada, las segundas son limitadas hasta un máximo de nueve y bastantes más poderosas, ciertos enemigos como los tanques solo pueden ser destruidos con estas, así mismo serán indispensables para acabar con los lugares en los que se encuentran los prisioneros (tales como chozas o casetas), cuando rescatemos a estos, cosa que no es imprescindible para terminar el juego recibiremos una compensación en forma de más flechas. Los enemigos son variados: soldados rasos, artilleros, soldados con ametralladora etc y son abundantes lo que genera que la pantalla esté bastante poblada, por fortuna no morimos si estos entran en contacto con nosotros, solo perderemos una vida cuando el fuego enemigo nos alcance. Tampoco existe barra de energía ni nada parecido, un toque y estamos muertos. Comenzamos con tres vidas pero recibimos una nueva cada vez que terminamos un nivel.

Son seis las fases que tendremos que completar en solitario o en modo cooperativo para terminar el juego, casi todas ambientadas en un entorno muy vietnamita o muy Iwo Jima, según se mire, pantanos, islas, junglas, ciudades…el tono de guerra “oriental” se deja ver por los cuatro costados, al final de cada nivel no nos espera un jefe final como es habitual en este tipo de juegos, en su lugar nos encontraremos con un muro, barricada o barrera que nos impedirá el paso mientras hordas de enemigos comenzarán a aparecer y tendremos que dar cuenta de ellas hasta que el muro en cuestión comience a parpadear, en ese momento deberemos dinamitarlo con nuestras flechas explosivas y hacer un agujero para huir y terminar el nivel. Si conseguimos llegar al final del juego nos enfrentaremos a un muro más “vivo”, una cabeza gigante fuertemente defendida y bastante difícil de derrotar. En general la dificultad del juego es elevado acentuándose sobre todo en las dos últimas fases y especialmente en el final boss.

Técnicamente el juego destaca por su colorido gráfico y la cantidad de sprites en movimiento en pantalla, además de una jugabilidad bastante atractiva, aunque el sonido no es nada del otro mundo, pegadizo al principio y repetitivo después. Podemos afirmar sin ninguna duda que Secret Command es uno de los mejores juegos de la primera hornada de títulos de la Master además de uno de los mejores juegos para dos jugadores en cooperativo de la máquina lo que ha llevado a Nintendo a comercializarlo dentro del catálogo de la consola virtual de Wii (Sega, con lo que has sido…). Para los fans de este tipo de arcades siempre existirá la discusión de si hay otros juegos mejores del estilo en la consola, quizá Mercs o Time Soldiers…ya hablaremos de ellos otro día.

NOTA MSC: 7,5